martes, 10 de enero de 2017

REFLEXIONES INGENUAS “MENSAJE A GARCIA”



 
Por Carlos M. Rodríguez C

            La revolución socialista constituye la utopía, el sueño de los desposeídos, de los marginados, de los excluidos, de los pueblos oprimidos que luchan contra la dictadura del capital, de los explotadores.  Ha sido el conjunto de ideales por cuya concreción han luchado, han sido asesinados, encarcelados, torturados, desaparecidos, violados combatientes, revolucionarios, trabajadores, estudiantes, campesinos, amas de casa, intelectuales, etc.
            La construcción de la sociedad socialista, de la revolución clasista necesita  para su andamiaje operacional de la presencia de una vanguardia política que diseñe las estrategias para su concreción, para su ejecución, para direccionar los cambios, para elaborar las políticas a través de las cuales se logrará la transformación del capitalismo en el socialismo, de la sociedad de consumo en la sociedad de producción, equidad y justicia social, política y económica.
            La vanguardia debe representar al pueblo, debe ser el vocero de sus anhelos, de sus deseos, de los reclamos de las mayorías necesitadas. Debe ser la voz de los oprimidos en su lucha por la libertad, la inclusión, la igualdad. Y debe ser además, el garante de los logros revolucionarios en el accionar del gobierno, del estado, de la sociedad.  Una vanguardia que no cumpla con estos objetivos no representa al pueblo, y por ende no es revolucionaria.
            A pesar de sus errores, el Comandante Eterno supo escuchar la voz del pueblo y éste se sentía representado por él, de ahí su liderazgo y su grandeza revolucionaria. Pero lamentablemente, solamente él era la vanguardia, el arquitecto, el constructor, el artífice de un proyecto que logró trascender las fronteras de Venezuela, América, para contaminar a los pueblos del África, Oceanía, Europa, Asia.  Su talento, talante, praxis política y accionar social  opacaba a los miembros de su equipo, que  no marchaban al paso del Gigante (muchos de los cuales, por su ineptitud e incapacidad, nuevo riquismo y mentalidad corrupta fueron y siguen siendo, o aspiran seguir siendo, parásitos políticos, élite inútil que surgió alrededor de su persona o de su pésimo sucesor) debilidad que generó una gran crisis ya que la falta de su presencia física, intelectual, mental, personal, carisma, erosionó el proceso político, económico y social y hoy nos encontramos en el medio de una hecatombe que nos depara un futuro incierto.
            En estos momentos el Proyecto Socialista Bolivariano está herido de muerte. Los  desaciertos políticos, económicos, sociales, la incapacidad del gobierno para resolver los problemas más perentorios de la población, tales como el bachaqueo, inseguridad personal, escasez de alimentos, medicinas, artículos de primera necesidad; la inflación galopante, la incontenible corrupción institucional, la falta de claridad política para abordar la grave situación que genera la guerra económica, política, mediática, cultural (la carencia de una visión realmente revolucionaria por parte del equipo de gobierno, la práctica elitista de hacer política, el constante enroque de los ministros y altos funcionarios en el equipo de gobierno, el sectarismo por parte de los funcionarios públicos y equipos partidistas, la ineficiencia de los altos voceros del gobierno, la impunidad asquerosa, la complicidad grotesca y un largo etcétera) no sólo  han afectado la credibilidad, capacidad gerencial y política del gobierno, sino a la credibilidad en el proyecto que constituye la esperanza de vida de la especie humana, tal como lo señala el Plan de la Patria en su quinto objetivo histórico. Peor aún, constituye un caldo de cultivo para que “oportunistas reaccionarios” deformen al proyecto revolucionario e intenten asumir el liderazgo de la revolución, presentándose como los auténticos “chavistas” queriendo convencer al pueblo de su estupidez, al tratar de borrar su pasado cómplice, sus dudosas ejecutorias  públicas y privadas y su incapacidad para administrar cargos públicos o representativos.         
            Es hora de asumir una postura y un accionar realmente revolucionario que logre mantener vivas las esperanzas del pueblo, el optimismo por la construcción de un mundo que garantice la felicidad de nuestras familias, descendientes, la humanidad en su totalidad. Ha llegado el momento de dejar el inmovilismo, el conformismo, la comodidad, la ética del no compromiso y saltar a las arenas del combate revolucionario.  Es hora de dejar el protagonismo perverso  y el  personalismo e individualismo anómalo. La tarea de rescatar y mantener la revolución es a través de un gran debate en el cual se incorporen todos los revolucionarios auténticos, la base militante comprometida con el cambio social, movimientos sociales, colectivos auténticamente comprometidos, de lo contrario seremos cómplices de la tragedia política que amenaza a la patria pequeña y a la patria grande.
            Es hora de superar el “dejar hacer y el dejar pasar” y darle un parao a aquellos que ya no nos representan, que agotaron su quehacer político. Es hora de decirle a las cúpulas política de los partidos del polo patriótico que la revolución se hace de la base para arriba, que estamos dispuestos a invertir la pirámide y hacer una realidad la declaración del himno proletario La Internacional…”lo que hoy son nada todo lo han de ser”. Ya no hay tiempo que perder al contrario, debemos hacer un esfuerzo sobrehumano para rescatar la nave que se hunde. Para luego es tarde.
La tarea es difícil. No faltarán quienes consideren esta decisión como un acto de traición a la revolución; no faltarán los oportunistas que intenten “colearse” como zorros y camaleones para tratar de hacerse “propietarios” del ejercicio soberano de la base revolucionaria. Los grupúsculos corrompidos dueños del poder  político, económico e ideológico apuntarán sus baterías contra toda acción del pueblo que intente desenmascararlos y echarlos de sus guaridas. Nadie ha dicho que  hacer la revolución es fácil. Pero quedarse callados, aceptar y defender sumisos, sin chistar, los errores, omisiones, arrogancias, deslealtades es ser cómplice y en consecuencia autores del derrumbe de la revolución que sangre, sudor, vidas y lágrimas ha costado al pueblo venezolano, latinoamericano y del mundo. Asumimos la responsabilidad, los retos y sabremos defendernos. Un verdadero no tiene miedo a luchar contra los traidores.
Evoquemos el mensaje de Ribas: “Necesario es vencer”.
Patria, socialismo o muerte. Venceremos.
carrodcas@gmail.com

miércoles, 4 de enero de 2017

2017, Esperanza humana


Cristóbal León Campos

I

El rostro de los niños pierde la inocencia de su espíritu cuando se enfrentan a las condiciones del dolor como son la guerra, el desamor y a la indiferencia, entre otras. La ilusión natural de la infancia es uno de los mayores tesoros de la humanidad, que en muchas veces es poco valorado, nos enseñan a ser adultos para acabar añorando la alegría de los años infantiles. ¿Cuántos niños en el mundo están sufriendo por hambre y violencia? ¿Qué grado de conciencia hemos desarrollado sobre las condiciones de vida de la infancia a nivel mundial? ¿Acaso no podemos velar por el cumplimiento de los derechos humanos elementales para cada niño en el planeta? Mientras las políticas se encaminen a la confrontación y la expansión de los intereses comerciales, la humanidad seguirá pendiendo de un hilo, los padecimientos de la niños son los sufrimientos de toda la especie humana, violencia, hambre, explotación, marginación, discriminación, dolor e inseguridad, hoy la infancia necesita de la solidaridad mundial, el futuro es presente y está en cada uno de los infantes del mundo. ¿Cuánta infancia debemos perder para comprender que todos somos seres humanos?

II

“Y, sin embargo, esta matanza es necesaria”, escribió en su diario Agnès Humbert “La Resistencia”, al referirse a la presencia de aviones ingleses o estadounidenses en el espacio aéreo alemán, particularmente sobre la fábrica de algodón y textiles de Krenfeld en 1942, prisionera política durante la Segunda Guerra Mundial, francesa de origen, se lamenta de la proximidad de combates que constaría la vida a innumerables seres humanos y que desde las condiciones infrahumanas que vivía al fin y al cabo “esta matanza es necesaria”. ¿Puede existir contradicción más profunda? La muerte como esperanza de vida, la sobrevivencia de unos por encima de la muerte de otros, y aquí, no hay flagelo moral, es la condición humana contra sí misma. ¿Cuántas más muerte necesitamos para generar conciencia de que la humanidad está en nuestra manos? La guerra sigue lacerando territorios del mundo, culturas y poblaciones exterminadas, la soberbia como política, ¿Quién puede hablar de superioridad si todos somos humanos?

III

El color de la piel continúa siendo una excusa para que el racismo y la discriminación este presente cotidianamente en nuestras vidas, se habla de igualdad y equidad pero se continua negando el derecho a ser y pensar en la diversidad, sexo, genero, etnia y clase social, estructuras mentales y físicas que atentan contra la vida, condicionan y enjaulan lo que por naturaleza es plural, se habla de inclusión mientras se pierda la dignidad, aquel que levanta la voz para decir “aquí estoy y soy como deseo”, es culpado de transgresor, se le juzga y condena, juicios sumarios, condenas preestablecidas, la humanidad se hace y rehace todos los días, por más leyes que se implementen nunca se podrá regular el principio de libertad que cada ser humano tiene en lo profundo de su ser, libres y dignos hacemos humanidad. ¿Cuánto más racismo y discriminación debemos padecer para entender que todos somos humanos?

IV

Un manto de juicios y prejuicios condicionan el acontecer social, a la mujer que ejerce su libertad se le insulta y denigra, particularmente la libertad sexual, es acosada por hombres hambrientos de hacerla su presa debido a que la consideran fácil, sin importar que estos mismos hombres cuando tienen enfrente a una mujer que pide libertad y ejerce su Ser sin pudores se les acaban las erecciones y los pantalones de macho ensucian, les resulta simple juzgar pero son incapaces de afrontar el reto de respetar y valorar, propios del sistema que los instituye como los fuertes, en manada son implacables, patriarcas con corona de doble moral, pero a la hora de amar sin prejuicios, en libertad y sin pudor, corren asustados o utilizan la violencia para ocultar sus incapacidades, bien ha dicho Eduardo Galeano: “la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo”. Violentos y miedosos se esconden tras la máscara de un sistema hecho para deshumanizarnos, fragmentarnos y controlarnos. ¿Cuántas más mujeres deben sufrir violencia y discriminación para que al fin reconozcamos que todos somos humanos y debemos vivir en igualdad y libertad?

V

La condiciones de vida cada vez son más extremas, la explotación y pobreza se extienden, se disfrazan y se justifican por discursos ajenos a la humanidad, a diario es posible ver ejércitos de niños y ancianos recorrer largas distancias para trabajar, ya sea en los súper mercados o en las calles, los ancianos extienden el cansancio de sus vidas y la fuerza entregan por migajas, los niños pierden su infancia por tener que ganar algo para comer, ajenos a sus derechos sobreviven como pueden, al mismo tiempo, miles de jóvenes desempleados desperdician su fuerza e intelecto refugiados en el ocio, realidades de un país que camina rumbo a la barranca. Descarado cinismo, el monopolio de la violencia pertenece al Estado, porque la violencia no es únicamente el uso de la fuerza, es también la imposición de condiciones de vida a millones de personas, la estructura política y el control sistémico se refugia con total tranquilidad en un claro ambiente de impunidad. ¿Cuánta más explotación para comprender que todos somos seres humanos?

VI

Hablar que la humanidad enfrenta momentos cruciales no es algo nuevo, sin embrago, pareciera que fuera un tema que poca consciencia ha generado, sigue siendo necesario decirlo y en voz muy alta, los tiempos son como los anteriores pero mucho más agudos, la humanidad se extermina a sí misma, no hay bondad o maldad natural, hay una enorme falta de conciencia de hecho simple y fundamental de que todos y cada uno de nosotros es un ser humano con derecho a la dignidad.

VII

El dar y recibir es un hecho humano, ofrendar desinteresadamente a quien se aprecia es un reflejo del corazón, pero el dar y recibir es también un slogan del consumo y la deshumanización, reducir el afecto a lo material convierte a la bondad en una simple compra-venta, en estas fechas las vitrinas de los comercios ofrecen regalos de todo tipo, se presumen los mejores precios y los más bellos momentos garantizados al poseer alguno de esos objetos que se anuncia, es verdad que a todos nos gusta un gesto, hacerlo como recibirlo, pero ¿quién piensa en los trabajadores que producen las mercancías que consumimos?, ¿en qué condiciones viven y trabajan?, ¿acaso sabemos algo de aquellos que con su esfuerzo generan sonrisas a quien damos una u otra mercancía? Se reparten bonos impunes y además se presumen, pero si un trabajador pide el pago justo de su sueldo y sus prestaciones sociales como el aguinaldo es señalado, es juzgado, lo peor de todo, es que el primer juicio sobre él viene de sus propios compañeros que sí reciben esas prestaciones, ¿por qué unos si y otros no?, dejemos de mirarnos como competencia y miremos como humanos, el dar y recibir es un ejercicio diario, en estas fechas y en todo el año debemos practicar la conciencia para sembrar la esperanza del renacimiento humano.

VIII

El hambre deambula por el mundo, tiene rostro de niño como de adulto, vive entre quiénes muestran mayor dignidad en su existencia, mientras que en los centros de poder regalan bonos envueltos con cinismo. En México hay más de cincuenta millones en pobreza extrema que pasarán estas fechas en la calle con el frío y el hambre como vestimenta, pero arriba, donde habitan los llamados servidores públicos, se estrenan ropajes finos que no cubren su avaricia y deshumanidad, al tiempo en que se regalan canastas llenas de comida, bebida e impunidad.

En navidad se cuentan muchos cuentos, algunos hablan de fantasmas que visitan para despertar el remordimiento y un cambio de actitud en quien actual mal sobre otros, ¿cuántos fantasmas necesitaríamos en México para cambiar a los políticos?, nadie sabe nadie supo, el hecho es muy simple, mientras sigamos esperando lo que jamás llegará por parte de aquellos que en nombre del pueblo se enriquecen, seguiremos padeciendo la impunidad y la injusticia, quizás quien necesite la visita de los fantasmas de la navidad es el mismo pueblo, para desarrollar conciencia de que es él, el mismo pueblo, quien se castiga a sí mismo eligiendo gobernantes corruptos y por demás desvergonzados, mientras no se desarrolle la conciencia de que somos nosotros los encargados de nuestro destino, seguiremos rabiando por los bonos a la impunidad y comiendo en el pesebre de la falsa democracia.

IX

El invierno trae frío y recuerdos, encuentros y reencuentros, brindis y reuniones, entre abrazos se refuerzan los afectos, su signo es para una importante parte del mundo, el signo del amor y la esperanza, reflexión con perspectiva de futuro, pero ahora, ahora mismo en que esto escribo y usted lee, las bombas caen sobre los niños en gran parte del mundo, las banderas de la “democracia” le dicen a países y culturas como ser y actuar, ¿acaso la democracia dejó de ser la voluntad de los pueblos para convertirse en los mandatos de los tiranos y sus imperios?, tristemente la respuesta conocemos, hablan en nombre de la democracia pero destruyen formas diversas del ser humano, culturas perdidas en nombre de la religión, aquel nacimiento que en símbolo ejemplifica la esperanza, es usado para sembrar el dolor y la muerte, y perdonen los puros que lo diga así, pero basta asomarse a la ventana de la realidad y constatar el triste hecho de falta mucho para hablar del renacimiento. Ahora mismo en este inverno que vivimos ¿quién se acuerda de aquellos despojados de sus tierras y exiliados al país de la desgracia?

La esperanza surge por adentro de los seres humanos, es un sentimiento que calcina los deseos, la conciencia se desarrolla del análisis de las circunstancias que los rodea, la unión de la esperanza y la conciencia se manifiesta en los actos diarios, el bien común no es eslogan de campaña, es reflejo de la conciencia esperanzada por el quehacer de los humanos, transformar la realidad amerita el conjunto de las voluntades puestas en acción, si hablamos de esperanza tenemos que hablar de amor, amar a la humanidad es la prueba mayor de nuestra conciencia.

Brasil: En 2017, movimientos populares alzarán las banderas de “Directas Ya”, afirma Stedile

 

 

Credito: AlbaTV

“2016 fue una tragedia para la reforma agraria”, afirma João Pedro Stedile. El coordinador nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra realizó, en video, un balance de las luchas en el campo.

Stedile destaca que los intereses de los trabajadores rurales y los campesinos fueron “duramente afectados” por las medidas del gobierno de Michel Temer, que asumió la Presidencia de la República después del impeachment de Dilma Rousseff.

Según el coordinador del MST, “los golpistas asumiendo el poder, representaron, la verdad, la hegemonía completa de los intereses del agronegocio, de los latifundistas, de las grandes corporaciones trasnacionales de la agricultura, que ahora están presentes y controlan el Congreso, el poder Judicial y los medios corporativos”, explica.

La reciente avanzada del gobierno no electo de Temer, que editó en las vísperas de Navidad la Medida Provisoria 759 “sin ninguna discusión con los movimientos, con la sociedad”, como recuerda Stedile, irá a alterar la política de regulación sobre la propiedad rural, de las grandes y urbana y paralizará “aún más la reforma agraria”, afirma el dirigente.

“Ella entrega, legaliza toda la apropiación de tierras públicas en Amazonas, porque todos aquellos grandes propietarios que se apropiaron ilegalmente de tierras publicas a lo largo de estos años, ahora, si se aprueba la ley, podrán regularizarla, de una manera mucho más rápida y prácticamente sin costo”, dijo.

El coordinador del MST destacó además que los campesinos tendrán varios desafíos por delante en el 2017, entre ellos, “el desafío político”. “Nosotros no podremos soportar más un gobierno impostor, golpista, que está acelerando todo lo que no hicieron en los últimos 30 años, y quieren hacer ahora, en algunos meses”.

Por fin, Stedile explica que los movimientos que integran el Frente Brasil Popular cargaran, en el 2017 la bandera de las elecciones “Directas Ya”. “Nosotros, el MST, nos sumamos con el movimientos populares del Frente Brasil Popular, para exigir elecciones ‘Directas Ya’ en octubre del 2017. No sólo para elegir un nuevo presidente de la República, sino para elegir inclusive un nuevo Congreso. Porque ese Congreso que está aquí, es el resultado de la Operación Lava Jato [que investiga casos de corrupción en la petrolera pública, Petrobras]. Más de 300 congresistas son citados en las delaciones, que recibieron coimas para ser elegidos”.

La globalización ha muerto



Álvaro García Linera

El desenfreno por un inminente mundo sin fronteras, la algarabía por la constante jibarización de los Estados-nacionales en nombre de la libertad de empresa y la cuasi religiosa certidumbre de que la sociedad mundial terminaría de cohesionarse como un único espacio económico, financiero y cultural integrado, acaban de derrumbarse ante el enmudecido estupor de las élites globalófilas del planeta.
La renuncia de Gran Bretaña a continuar en la Unión Europea ?el proyecto más importante de unificación estatal de los últimos 100 años? y la victoria electoral de Trump ?que enarboló las banderas de un regreso al proteccionismo económico, anunció la renuncia a tratados de libre comercio y prometió la construcción de mesopotámicas murallas fronterizas?, han aniquilado la mayor y más exitosa ilusión liberal de nuestros tiempos. Y que todo esto provenga de las dos naciones que hace 35 años atrás, enfundadas en sus corazas de guerra, anunciaran el advenimiento del libre comercio y la globalización como la inevitable redención de la humanidad, habla de un mundo que se ha invertido o, peor aún, que ha agotado las ilusiones que lo mantuvieron despierto durante un siglo.

Y es que la globalización como meta-relato, esto es, como horizonte político ideológico capaz de encausar las esperanzas colectivas hacia un único destino que permitiera realizar todas las posibles expectativas de bienestar, ha estallado en mil pedazos. Y hoy no existe en su lugar nada mundial que articule esas expectativas comunes; lo que se tiene es un repliegue atemorizado al interior de las fronteras y el retorno a un tipo de tribalismo político, alimentado por la ira xenofóbica, ante un mundo que ya no es el mundo de nadie.

La medida geopolítica del capitalismo

Quien inició el estudio de la dimensión geográfica del capitalismo fue Marx. Su debate con el economista Friedrich List sobre el “capitalismo nacional” en 1847 y sus reflexiones sobre el impacto del descubrimiento de las minas de oro de California en el comercio transpacífico con Asia, lo ubican como el primer y más acucioso investigador de los procesos de globalización económica del régimen capitalista. De hecho, su aporte no radica en la comprensión del carácter mundializado del comercio que comienza con la invasión europea a América sino en la naturaleza planetariamente expansiva de la propia producción capitalista.

Las categorías de subsunción formal y subsunción real del proceso de trabajo al capital con las que Marx devela el automovimiento infinito del modo de producción capitalista, suponen la creciente subsunción de la fuerza de trabajo, el intelecto social y la tierra, a la lógica de la acumulación empresarial, es decir, la supeditación de las condiciones de existencia de todo el planeta a la valorización del capital. De ahí que en los primeros 350 años de su existencia, la medida geopolítica del capitalismo haya avanzado de las ciudades-Estado a la dimensión continental y haya pasado, en los últimos 150 años, a la medida geopolítica planetaria.

La globalización económica (material) es pues inherente al capitalismo. Su inicio se puede fechar 500 años atrás, a partir del cual habrá de tupirse, de manera fragmentada y contradictoria, aún mucho más.

Si seguimos los esquemas de Giovanni Arrighi en su propuesta de ciclos sistémicos de acumulación capitalista a la cabeza de un Estado hegemónico: Génova (siglos XV-XVI), los Países Bajos (siglo XVIII), Inglaterra (siglo XIX) y Estados Unidos (siglo XX), cada uno de estos hegemones vino acompañado de un nuevo tupimiento de la globalización (primero comercial, luego productiva, tecnológica, cognitiva y, finalmente, medio ambiental) y de una expansión territorial de las relaciones capitalistas. Sin embargo, lo que sí constituye un acontecimiento reciente al interior de esta globalización económica es su construcción como proyecto político-ideológico, esperanza o sentido común, es decir, como horizonte de época capaz de unificar las creencias políticas y expectativas morales de hombres y mujeres pertenecientes a todas las naciones del mundo.

El “fin de la historia”

La globalización como relato o ideología de época no tiene más de 35 años. Fue iniciada por los presidentes Ronald Reagan y Margaret Thatcher, liquidando el Estado de bienestar, privatizando las empresas estatales, anulando la fuerza sindical obrera y sustituyendo el proteccionismo del mercado interno por el libre mercado, elementos que habían caracterizado las relaciones económicas desde la crisis de 1929.

Ciertamente fue un retorno amplificado a las reglas del liberalismo económico del siglo XIX, incluida la conexión en tiempo real de los mercados, el crecimiento del comercio en relación al Producto Interno Bruto (PIB) mundial y la importancia de los mercados financieros, que ya estuvieron presentes en ese entonces. Sin embargo, lo que sí diferenció esta fase del ciclo sistémico de la que prevaleció en el siglo XIX fue la ilusión colectiva de la globalización, su función ideológica legitimadora y su encumbramiento como supuesto destino natural y final de la humanidad.

Y aquellos que se afiliaron emotivamente a esa creencia del libre mercado como salvación final no fueron simplemente los gobernantes y partidos políticos conservadores, sino también los medios de comunicación, los centros universitarios, comentaristas y líderes sociales. El derrumbe de la Unión Soviética y el proceso de lo que Gramsci llamó transformismo ideológico de ex socialistas devenidos en furibundos neoliberales, cerró el círculo de la victoria definitiva del neoliberalismo globalizador.

¡Claro! Si ante los ojos del mundo la URSS, que era considerada hasta entonces como el referente alternativo al capitalismo de libre empresa, abdica de la pelea y se rinde ante la furia del libre mercado ?y encima los combatientes por un mundo distinto, públicamente y de hinojos, abjuran de sus anteriores convicciones para proclamar la superioridad de la globalización frente al socialismo de Estado?, nos encontramos ante la constitución de una narrativa perfecta del destino “natural” e irreversible del mundo: el triunfo planetario de la libre empresa.

El enunciado del “fin de la historia” hegeliano con el que Fukuyama caracterizó el “espíritu” del mundo, tenía todos los ingredientes de una ideología de época, de una profecía bíblica: su formulación como proyecto universal, su enfrentamiento contra otro proyecto universal demonizado (el comunismo), la victoria heroica (fin de la guerra fría) y la reconversión de los infieles.

La historia había llegado a su meta: la globalización neoliberal. Y, a partir de ese momento, sin adversarios antagónicos a enfrentar, la cuestión ya no era luchar por un mundo nuevo, sino simplemente ajustar, administrar y perfeccionar el mundo actual pues no había alternativa frente a él . Por ello, ninguna lucha valía la pena estratégicamente pues todo lo que se intentara hacer por cambiar de mundo terminaría finalmente rendido ante el destino inamovible de la humanidad que era la globalización. Surgió entonces un conformismo pasivo que se apoderó de todas las sociedades, no solo de las élites políticas y empresariales, sino también de amplios sectores sociales que se adhirieron moralmente a la narrativa dominante.

La historia sin fin ni destino

Hoy, cuando aún retumban los últimos petardos de la larga fiesta “del fin de la historia”, resulta que quien salió vencedor, la globalización neoliberal, ha fallecido dejando al mundo sin final ni horizonte victorioso, es decir, sin horizonte alguno. Trump no es el verdugo de la ideología triunfalista de la libre empresa, sino el forense al que le toca oficializar un deceso clandestino.

Los primeros traspiés de la ideología de la globalización se hacen sentir a inicios de siglo XXI en América Latina, cuando obreros, plebeyos urbanos y rebeldes indígenas desoyen el mandato del fin de la lucha de clases y se coaligan para tomar el poder del Estado. Combinando mayorías parlamentarias con acción de masas, los gobiernos progresistas y revolucionarios implementan una variedad de opciones posneoliberales mostrando que el libre mercado es una perversión económica susceptible de ser reemplazada por modos de gestión económica mucho más eficientes para reducir la pobreza, generar igualdad e impulsar crecimiento económico.

Con ello, el “fin de la historia” comienza a mostrarse como una singular estafa planetaria y nuevamente la rueda de la historia ?con sus inagotables contradicciones y opciones abiertas? se pone en marcha. Posteriormente, en 2009, en EE.UU. el hasta entonces vilipendiado Estado, que había sido objeto de escarnio por ser considerado una traba a la libre empresa, es jalado de la manga por Obama para estatizar parcialmente la banca y sacar de la bancarrota a los banqueros privados. El eficienticismo empresarial, columna vertebral del desmantelamiento estatal neoliberal, queda así reducido a polvo frente a su incompetencia para administrar los ahorros de los ciudadanos.

Luego viene la ralentización de la economía mundial, pero en particular del comercio de exportaciones. Durante los últimos 20 años, este crece al doble del Producto Interno Bruto (PIB) anual mundial, pero a partir del 2012 apenas alcanza a igualar el crecimiento de este último, y ya en 2015 es incluso menor, con lo que la liberalización de los mercados ya no se constituye más en el motor de la economía planetaria ni en la “prueba” de la irresistibilidad de la utopía neoliberal.

Por último, los votantes ingleses y norteamericanos inclinan la balanza electoral a favor de un repliegue a Estados proteccionistas ?si es posible amurallados?, además de visibilizar un malestar ya planetario en contra de la devastación de las economías obreras y de clase media, ocasionado por el libre mercado planetario.

Hoy, la globalización ya no representa más el paraíso deseado en el cual se depositan las esperanzas populares ni la realización del bienestar familiar anhelado. Los mismos países y bases sociales que la enarbolaron décadas atrás, se han convertido en sus mayores detractores. Nos encontramos ante la muerte de una de las mayores estafas ideológicas de los últimos siglos.

Sin embargo, ninguna frustración social queda impune. Existe un costo moral que, en este momento, no alumbra alternativas inmediatas sino que ?es el camino tortuoso de las cosas? las cierra, al menos temporalmente. Y es que a la muerte de la globalización como ilusión colectiva no se le contrapone la emergencia de una opción capaz de cautivar y encauzar la voluntad deseante y la esperanza movilizadora de los pueblos golpeados. La globalización, como ideología política, triunfo sobre la derrota de la alternativa del socialismo de Estado, esto es, de la estatización de los medios de producción, el partido único y la economía planificada desde arriba. La caída del muro de Berlín en 1989 escenifica esta capitulación. Entonces, en el imaginario planetario quedo una sola ruta, un solo destino mundial. Y lo que ahora está pasando es que ese único destino triunfante también fallece, muere. Es decir, la humanidad se queda sin destino, sin rumbo, sin certidumbre. Pero no es el “fin de la historia” ?como pregonaban los neoliberales?, sino el fin del “fin de la historia”; es la nada de la historia.

Lo que hoy queda en los países capitalistas es una inercia sin convicción que no seduce, un manojo decrépito de ilusiones marchitas y, en la pluma de los escribanos fosilizados, la añoranza de una globalización fallida que no alumbra más los destinos. Entonces, con el socialismo de Estado derrotado y el neoliberalismo fallecido por suicidio, el mundo se queda sin horizonte, sin futuro, sin esperanza movilizadora. Es un tiempo de incertidumbre absoluta en el que, como bien intuía Shakespeare, “todo lo sólido se desvanece en el aire”. Pero también por ello es un tiempo más fértil, porque no se tienen certezas heredadas a las cuales asirse para ordenar el mundo. Esas certezas hay que construirlas con las partículas caóticas de esta nube cósmica que deja tras suyo la muerte de las narrativas pasadas.

¿Cuál será el nuevo futuro movilizador de las pasiones sociales? Imposible saberlo. Todos los futuros son posibles a partir de la “nada” heredada. Lo común, lo comunitario, lo comunista es una de esas posibilidades que está anidada en la acción concreta de los seres humanos y en su imprescindible relación metabólica con la naturaleza. En cualquier caso, no existe sociedad humana capaz de desprenderse de la esperanza. No existe ser humano que pueda prescindir de un horizonte, y hoy estamos compelidos a construir uno. Eso es lo común de los humanos y ese común es el que puede llevarnos a diseñar un nuevo destino distinto a este emergente capitalismo errático que acaba de perder la fe en sí mismo.

Álvaro García Linera. Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia

martes, 3 de enero de 2017

El Papa exige “tolerancia cero” ante curas pederastas

 
 
 
-El papa Francisco exigió a los obispos católicos de todo el mundo a hacer todo lo necesario para garantizar la protección de los niños frente a los abusos sexuales por parte de miembros del clero. El Vaticano difundió el lunes el texto de una carta con fecha 28 de diciembre que Francisco envió a los obispos y que habla de las injusticias que se cometen contra los niños, como esclavitud laboral, desnutrición, falta de educación y explotación sexual, incluidas agresiones de parte de curas y sacerdotes.
En la carta, el pontífice deploró “los sufrimientos, las experiencias y el dolor de los menores que sufrieron abusos sexuales de sacerdotes”. “Se trata de un pecado que nos avergüenza”, escribió el papa. “Las personas responsables de la protección de los niños les destruyeron su dignidad”. La reputación de la Iglesia ha quedado manchada en diversos países en los últimos 15 años debido a las víctimas que han roto el silencio y denunciado que miembros del clero las violaron o las acosaron cuando eran menores de edad.
Las acusaciones mostraron que obispos locales a veces supieron de casos de agresión sexual infantil por parte de sacerdotes problemáticos y los encubrieron. Muchos casos resultaron en demandas multimillonarias y juicios penales. Al expresar la “pena” de la Iglesia e implorar perdón, el papa censuró lo que describió como “el pecado de lo sucedido, el pecado de no ayudar, el pecado del encubrimiento y la negación, el pecado del abuso del poder”.
Francisco también pidió a los obispos “compromiso total para garantizar que estas atrocidades no vuelvan a suceder en nuestro medio”. “Encontremos el valor necesario para adoptar todas las medidas necesarias y para proteger en cualquier forma las vidas de nuestros hijos, para que los delitos de ese tipo jamás puedan repetirse”, agregó. “En este campo, atengámonos, clara y fielmente a la ‘tolerancia cero”’, apuntó. El pontífice mismo ha emitido críticas diversas sobre la manera en la que El Vaticano manejó los casos de abuso sexual en los que hubo curas implicados.
Francisco ha elaborado procedimientos para expulsar a los obispos por negligencia si manejan de manera inadecuada las investigaciones sobre casos de abuso sexual. Sin embargo, el papa decepcionó a los defensores de las víctimas al nombrar a un obispo chileno acusado de encubrir a un pederasta prominente.
El Vaticano tampoco adoptó medidas inmediatas después de que estudiantes sordos en Italia dijeron al papa en una carta con fecha de 2014 que un cura había abusado sexualmente de ellos durante años y ahora trabajaba en una escuela en la Argentina, el país natal de Francisco. El cura fue arrestado el año pasado y acusado de violar a estudiantes sordos en una escuela en la Argentina.

domingo, 1 de enero de 2017

Presumidos, faramalleros y narcisistas

 

 

Por:

"Siempre es más valioso tener el respeto
que la admiración de las personas."
Jean-Jacques Rousseau
En todo el llano infinito, todavía se consiguen llaneros, que enlazan una copla cargada de insolencias, para devolverla convertida en un hermoso ramo de flores; sin embargo el inevitable cambio de nuestros tiempos, va dejando huellas imborrables; los mismos hijos, nacidos en esas tierras fértiles, para el canto, la poesía y un verso improvisado y relancino, se esponjan, como el pavo real, ufanándose de sus títulos, sin enseñar una pizca de humildad, una de las grandes virtudes de insignes pensadores de nuestra historia patria, empezando por el gran maestro: Simón Rodríguez. Esa cualidad viene desapareciendo, como el día, cuando da paso a la noche. La carta de presentación, en estos momentos, no es la capacidad y respeto por nuestros semejantes, sino los pergaminos, faltando poco, para llevarlos en la frente, y de esa manera evitar hablar con las personas que consideran inferiores.
Los llaneros, llaman a esas personas: faramalleros, y mire, que hay muchos a lo largo y ancho de nuestra patria. En los años, que tengo en la actividad política, he visto muchos presumidos creyéndose unos letrados; algunos no se les pueden mirar, porque son "Suma cum laude", y a otros el dinero los envalentona. Mantengo muy claro en la memoria, el caso de una persona, a quien una tarde lo conseguí, libando licor con tres damas, no pasaba de 30 años; cuando le ofrecí el semanario del Partido Comunista, le escuche una frase, con voz fuerte, dándosela de gracioso, nunca la olvido: ¡No te da pena, tan viejo, vendiendo periódicos! mi respuesta fue el silencio; a los pocos días, vi una información en un diario regional; había sido detenido con las manos en los frutos del delito: varios sacos de café. Vanidosos y engreídos, como estos, los encontramos, cada día a la vera del camino.
Las mujeres, y hombres, preocupados por un mundo mejor, nacen para ayudar a darle sentido a la vida; por algo Gustavo Adolfo Bécquer, cuando una joven le preguntó con cierta curiosidad: ¿Qué era poesía?, le respondió con la sutileza de un constructor de ideas: "¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila, tu pupila azul. ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía… eres tú". Así, se expresan los bardos; capaces de atrapar en la oscuridad una diminuta mariposa, para divisar sus colores, para después matizar con las palabras, todo el encanto de su tranquilo movimiento alrededor de las plantas, adornando con su hermosa presencia, toda la creación de la majestuosa naturaleza.
Por todos los caminos, llenos de muchos contratiempos, nos encontramos verdaderos artistas de la palabra, con el talento suficiente para dejar plasmado en cualquier papel, un verso, un poema, una canción, dándole aroma a las vivencias, sin ningún odio, ni rencor; sencillamente, aprenden apartar las amarguras, como aprenden los improvisadores a responder en los contrapunteos. Por algo, el Papa Francisco, se refirió a los que tienen "corazones narcisistas"; pongo como ejemplo a una profesional, quien siempre trataba despectivamente a la muchacha, que la ayuda en los quehaceres del hogar, solamente se le escuchaba ¡Mi cachifa!, pero cuando se refería al trato de la muchacha hacia ella, repetía sin darse cuenta: ¡Doctora! Mayor desprecio al ser humano ¡imposible!, simplemente por estar en otro nivel, como ha venido ocurriendo en los últimos años en nuestro país; los desplazados se consideran infinitamente superiores a los eternamente pisoteados.
El tiempo de los "dioses" definitivamente terminó; tenemos que identificarnos con un pensamiento de Ludwig Van Beethoven, cuando de una manera muy sabía y consciente expresó: "El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad", lamentablemente viene desapareciendo, como desaparece la convivencia humana, porque hasta los literatos y poetas, sufren de arrogancia, creyéndose amos y dueños de la verdad; sin embargo la escuela de la vida, nos enseña a cargar el antídoto, para enfrentar a cualquier presumido e "inteligente". No, es, nada nuevo el desprecio a nuestros semejantes; la historia patria, está llena de anécdotas, para reflexionar. El mismo Simón Bolívar, enfrentó un hecho vergonzoso en la ciudad de Lima, cuando en un baile en su honor, las creídas damas de la aristocracia, se negaban en bailar con José Laurencio Silva, por el color de su piel –– café con leche –– el libertador, paró la orquesta, y en voz alta expreso: "General José Laurencio Silva, héroe de mil batallas y Salvador de la patria, permítame el altísimo honor de bailar con usted" terminaron bailando, dándole una lección a las damas limeñas.

Homilía de Año Nuevo Papa Francisco: El mundo necesita más humildad y más ternura

 

El papa Francisco lamentó en su homilía de Año Nuevo que las sociedades sean cada vez más "frías y calculadoras" y carezcan de compasión.


Aquellos con "corazones narcisistas" sufren la pérdida de los "lazos que nos unen" y el sentido de pertenencia a la sociedad, dijo a los fieles durante la misa del domingo en la basílica de San Pedro.


Según el pontífice argentino, el mundo necesita más humildad y ternura, y calificó estas cualidades como signos de fortaleza, no de debilidad.


El papa expresó su preocupación por lo que llamó "orfandad espiritual".


Tras la solemne ceremonia en un altar adornado con flores, Francisco se dirigió a las decenas de miles de peregrinos, turistas y locales que se congregaban en la plaza de San Pedro.